Deutsche Français English

Mascarilla de limón y azúcar

Mascarilla de limón y azúcar
El limón ayuda a aclarar las manchas solares y el azúcar es un gran exfoliante natural.

Mascarilla de limón y azúcar

13 Agosto 2018

Con la llegada del verano y las interminables olas de calor, nuestro cuerpo tiene reacciones de todo tipo y una de las más perjudicadas, en la mayoría de las ocasiones, es la piel.


La exposición prolongada al sol o la alteración de las glándulas sebáceas, debido al calor y la sudoración, pueden dar a nuestra piel un aspecto sucio, apagado, además de multiplicarnos la aparición de granitos y puntos negros.

Es una equivocación pensar en esperar al otoño para arreglarlo, en hacer entonces un tratamiento de choque usando farmacología o productos de cosmética para reparar lo que se ha estropeado.

En el cuidado de la piel, la constancia es el único secreto para el éxito y actuar a tiempo es siempre la gran victoria. Por eso es el momento de recurrir a los productos naturales, esos que tenemos a mano en cualquier momento y que son económicos y eficaces.


Elaboración

En un cuenco mezclamos el zumo de un limón y dos cucharaditas de azúcar moreno. Nos aplicamos la pasta que obtenemos por el rostro, masajeando suavemente en forma de círculo.

En la zona donde tengamos puntitos negros o donde observamos más grasas hacemos mayor hincapié. Una vez masajeada toda la piel, dejamos actuar unos 15 minutos, después aclaramos con abundante agua fría.

Esta mascarilla es recomendable al menos dos veces por semana. Si tu piel está muy grasa puedes aplicarla tres, pero no más. Esta mascarilla debe ponerse solo por las noches, ya que la intensidad de los rayos del sol en esta época del año es muy perjudicial y podría tener efectos adversos.

Si antes de aplicarla puedes aguantar un vapor de agua, tus poros estarán más abiertos y la higiene será aún mayor.

El limón es antibacteriano, astringente, ayuda a la producción de colágeno, aclara las manchas solares, combate los puntos negros, actúa contra el acné y ayuda a limpiar las células muertas.

El azúcar es un poderoso exfoliante natural. También se usa la sal para mascarillas de este tipo, pero sin duda es mucho más agresiva para la piel.

Además de la belleza facial, ya que nos aportará luz y vitalidad, es muy recomendable también en zonas como rodillas y codos, que durante esta época se resecan y aparecen como descuidados y oscuros.

La protección solar en toda la piel, pero sobre todo en el rostro, es fundamental. Las manchas oscuras son unas huellas que aparecen tras el verano y que cuesta eliminar.

El limón puede ayudarnos a eliminarlas, ya que su composición hace que sea un potencial blanqueador.


Si además de este rápido ritual de belleza quieres dedicarte un tiempo especial, puedes hacer otra de las mezclas mágicas de la naturaleza: Miel y Limón.


Una cucharada de miel y el zumo de medio limón serán suficiente para hacer este tratamiento de belleza, antiestrés, depurativo, suavizante y antioxidante natural.

Mezcla los dos ingredientes y aplícalos por todo el rostro, respetando la zona de los ojos. También puedes masajear el cuello y escote. Durante unos 15 minutos aproximadamente debes dejarla actuar y tras ese tiempo empieza a enjuagar con agua tibia, para acabar con abundante agua fría.


La piel tiene memoria; este año el limón hará que sea un buen recuerdo.