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Protagonista de la historia

Protagonista de la historia
"Se parece a un cascabel de plata recubierto de un amarillo oro" Al Muhayris

Protagonista de la historia

10 Agosto 2018

Las primeras noticias que se tienen del limón en Europa las encontramos en un tratado árabe de agricultura: el tratado de Nabatea. Este aporta gran información sobre la botánica, la agricultura y la economía rural. Fueron ellos, los árabes, los que trajeron el limón a España..


"Se parece a un cascabel de plata

recubierto de un amarillo oro"

(Al Muhayris)


Todo hace indicar que es originario de China, país donde es considerado el símbolo de la felicidad y que se lleva cultivando unos 2500 años. Fue en el siglo X cuando llegó a los países del mediterráneo; Génova fue el primer destino y posteriormente llegó hasta nosotros.


En Murcia tenemos constancia de los primeros cultivos en la Era Moderna, allá por el siglo XV. Aunque al principio se usaban como árboles ornamentales, más tarde se comenzó a consumir su fruto.

Etimológicamente el nombre del limón viene del nombre árabe-latino laymún y este del persa limu.


El cultivo como lo conocemos en la actualidad, llega en el siglo XVIII, en el momento en el que comienza la explotación comercial y con ella el crecimiento paulatino de los terrenos de cultivo. Gracias al avance en las comunicaciones y en los transportes en el siglo XIX, comienza la exportación y la demanda de producto, lo cual transforma los terrenos de secano en terrenos de regadío, cambiando así el mapa agrícola de la región.


Regiones como la de Murcia tienen mucho que agradecerle a la llegada musulmana a la península Ibérica, ya que la agricultura, como la que conocemos hoy, se la debemos a ellos: la redistribución de la tierra, los regadíos, balsas, canalización del agua, norias, drenaje...


Desde Al Andalus, la cultura árabe ha tenido en gran estima las propiedades del limón. En su gastronomía ocupa un lugar destacado y era habitual partirlo en trozos y conservarlo en sal. Posteriormente, se usaba para aliñar los guisos, una práctica que aún se usa en zonas del Magreb.


Los médicos andalusíes elaboraban una pomada cicatrizante para la lepra mezclando el limón con otros ingredientes, como la harina o la menta. El jarabe de zumo de limón era muy utilizado ante distintos malestares, y el limón macerado en vinagre y miel se añadía a las infusiones de azafrán.


En la actualidad sigue siendo la base gastronómica de los platos más tradicionales de los musulmanes: Hummus, Baklava, empanadillas árabes, ensalada marroquí, Thaine de pollo, Baba ganoush


Además de las grandes referencias de esta época, encontramos referencias en otras culturas; los griegos lo usaban para aromatizar el lino y proteger los tejidos de las polillas. También los hacían crecer junto a sus olivos para protegerlos de los parásitos.

También podemos leer que Nerón consumía limón por su miedo siempre a ser envenenado.


La riqueza de sus propiedades, su aroma, la magnitud de su cultivo, la cantidad de reminiscencias históricas que encontramos de él, hacen del limón un lujo al alcance de cualquiera.